La Rotación de los cultivos, una buena opción para el agricultor

¿Qué es la rotación de cultivos?
Como práctica agrícola, la rotación de cultivos puede definirse como la siembra repetida de diferentes especies vegetales, en una misma área o terreno y según un orden de sucesión en el tiempo previamente establecido. Se caracteriza por la inclusión de cultivos que difieran en cuanto a demandas nutrimentales; sistemas radicales y porte o tipo de vegetación.
Es una práctica muy antigua, asociada en sus orígenes a la necesidad de garantizar variedad en la producción agroalimentaria, a la vez que producir alimento para el ganado disponible; posteriormente, el incremento de la población, y por extensión de la demanda de alimentos a ella asociada, el desarrollo de la industria de fertilizantes y el avance tecnológico de la sociedad, motivaron el auge y desarrollo del monocultivo y que los sistemas de rotación dejaran de tomarse en cuenta.
¿Por qué es necesaria la rotación de cultivos?
Las prácticas de manejo de cultivos propias de la agricultura convencional, en su mayoría derivadas de la Revolución Verde, también han afectado negativamente a los suelos.
Así, la reducción de la productividad de los mismos, consecuencia de procesos como la salinización, la compactación y la merma de su actividad biológica, asociadas al escaso contenido de materia orgánica que los caracteriza y que también implica menor capacidad de retención de agua, se destacan entre las consecuencias de dicha filosofía de producción agrícola.
Por otra parte, el reconocimiento creciente de la situación anteriormente descrita, ha generado a escala social una conciencia de la necesidad de revertir los impactos negativos que sobre el suelo como recurso natural ha tenido la agricultura y ha propiciado la aparición de conceptos agroproductivos, sustentados en la combinación e interacción de los avances tecnológicos modernos, con la preservación y mejora del ambiente y las prácticas tradicionales de cultivo.
La agricultura ecológica, resultado genuino de esta nueva concepción de la actividad agraria y que se orienta a la producción en armonía con el entorno, conservando y mejorando la bioestructura del suelo y combatiendo a las plantas indeseables y las plagas, sin dañar a los organismos benéficos, tiene en la rotación de cultivos, uno de sus componentes principales.
¿Qué aspectos deben tomarse en cuenta al establecer una rotación de cultivos?
 Que los cultivos incluidos se beneficien mutuamente; es decir, que tengan diferentes exigencias nutrimentales y demanda de agua, de manera que se aproveche al máximo la fertilización aplicada y no se produzca el agotamiento del suelo.
 Que luego de un cultivo de raíces profundas, se establezca un cultivo de raíces superficiales, de manera que se facilite el drenaje y la aireación del suelo.
 Que se alternen o sucedan cultivos de poca biomasa radicular con aquellos de biomasa abundante, lo que estimula la actividad biológica del suelo.
 Que puedan emplearse los mismos medios de preparación y manejo del suelo, así como el mismo sistema de riego.
 Que no coincidan en el tiempo los períodos de mayor demanda de trabajo de los diferentes cultivos incluidos en la rotación.
 Que el suelo se mantenga cubierto, con lo que se evita la erosión, y que se propicie el incremento de su contenido de materia orgánica, de forma que se conserve o mejore su bioestructura.
 Que se reduzca la presencia de plagas y plantas indeseables; deben separarse los cultivos que presenten igual susceptibilidad ante las plagas.
 Que los cultivos incluidos sean competitivos a los efectos del mercado y que su producción resulte económicamente ventajosa.
 Que se incluyan los abonos verdes y las leguminosas en la rotación, cuando no se realicen prácticas de biofertilización o aplicación reiterada de materia orgánica.
La puesta en práctica de estas recomendaciones, solamente exige una adecuada planificación de las siembras, basada en el conocimiento de las condiciones edafoclimáticas, el mercado a que se tributará la producción y los objetivos sociales que se persiguen con la actividad agraria. Es práctica común concebir programas de rotación de cultivos, para una duración mínima de tres años.
Deberá prestarse atención, igualmente, al logro del mayor número de rotaciones posibles, dada la disponibilidad real de recursos como agua, fertilizantes, semilla, etc., a fin de aprovechar óptimamente las condiciones de producción.
¿Qué objetivos se logran con la rotación de cultivos?
a) Control de plagas; enfermedades y malas hierbas.
Una rotación adecuada de cultivos influirá favorablemente en el control de plagas y en su reducción a niveles permisibles desde el punto de vista ambiental y económico. La alternancia espacial y temporal de cultivos tiene un efecto inhibitorio sobre muchos patógenos, ya que la falta de un hospedante adecuado implica la interrupción de su ciclo natural y merma su presencia en el área.
Respecto a los insectos y plantas indeseables, de modo similar, la modificación sucesiva del ambiente hace que estos organismos no encuentren el hábitat estable que permitiría un crecimiento notable a sus poblaciones y pueden ser controlados mediante los sistemas de manejo integrado.
Así, se conoce que en un período de 2 a 3 años pueden reducirse las afectaciones causadas por hongos, en tanto las debidas a nemátodos requieren de 3 a 5 años para su control y las ocasionadas por insectos, de 5 a 6 años. La actividad biológica del suelo y su contenido de materia orgánica, características muy influenciadas por las prácticas de rotación, juegan un papel fundamental en el logro de este resultado.
b) Mejora de la bioestructura del suelo.
El sistema radical de cada cultivo explora distintos estratos del perfil del suelo, produciendo la colonización del mismo y con ello, la formación posterior de poros que serán ocupados por aire, agua o ambos elementos. Esto tiene un positivo efecto sobre las propiedades físicas del suelo y sobre su estabilidad.
c) Aumento de la biodiversidad.
Al incluir diferentes especies vegetales en la rotación de cultivos, se influye positivamente en la biodiversidad, no sólo respecto al monocultivo como alternativa sino además, por la presencia de microorganismos asociados a cada cultivo en particular y el balance general que se logra en relación con la flora y la fauna acompañantes y sus interacciones.
Incrementar la biodiversidad implica incrementar la estabilidad del sistema y por tanto reducir los costos económicos y ambientales de su conservación y uso, básicamente en términos de reciclado de nutrimentos; control del microclima local; disminución de organismos plaga; conservación del suelo y el agua y eliminación de contaminantes.
d) Ahorro de recursos.
Es posible disminuir los riesgos productivos, en tanto las condiciones ambientales o la incidencia adversa de determinado factor pueden ser eventualmente desfavorables para un cultivo, pero es poco probable que lo sean para los demás cultivos integrantes de la rotación, que están sembrados en otros lotes, lo que significa menor posibilidad de pérdidas.
También, desde el punto de vista de la fertilidad química del suelo, la rotación de cultivos significa un mejor balance nutrimental y por tanto la prevención de desequilibrios como los que caracterizan a las áreas dedicadas al monocultivo. Esto, en términos de respuesta vegetal, se expresa en el hecho de que los rendimientos de las distintas especies vegetales, suelen ser superiores cuando se incluyen en sistemas de rotación de cultivos, con relación a su producción en condiciones de monocultivo.
Ejemplos de esquemas de rotación de cultivos
 Soya / abono verde / Arroz / Soya
 Soya / sorgo (grano) / Maíz (forraje) / Soya
 Kenaf / Abono verde / Arroz / Kenaf
 Tabaco / Abono verde / Tabaco
 Pimiento / Lechuga / Sandía / Habichuela / Pimiento
 Habichuela / Acelga China / Melón / Lechuga / Habichuela
 Tomate / Remolacha / Habichuela / Quimbombó / Tomate
 Zanahoria / Ají / Pepino / Quimbombó / Zanahoria
 Brócoli / Rábano / Lechuga / Habichuela / Pepino / Brócoli
 Coliflor / Sandía / Habichuela / Coliflor

Acerca de dvuelta

Me llamo Daniel Rafael Vuelta Lorenzo, soy Ingeniero Agrónomo, Máster en Desarrollo Agrario Sostenible, poseo la categoría docente de profesor auxiliar, me desempeño como profesor de la carrera de Agronomía de la Facultad de Ciencias Agrícolas, fui el representante de la UO ante la Comisión Provincial de Plan Turquino hasta el año 2015. Actualmente me desempeño como presidente de la Cátedra Azucarera Älvaro Reynoso. Correo electrónico: dvuelta@uo.edu.cu
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>