Pérdida de la fertilidad y erosión de los suelos

La pérdida de la fertilidad y la erosión de los suelos son causadas por la excesiva explotación a que han sido sometidos: la utilización de alarmantes dosis de abonos químicos, que ha hecho olvidar el papel fundamental de las aportaciones orgánicas; ha dado lugar a un empobrecimiento de las tierras en humus que afecta a su fertilidad, mullimiento, vida microbiana, estabilidad estructural etc.
La erosión del suelo es un proceso originado por los agentes naturales – vientos, lluvias, aguas, nieves, etc.- que actuando sobre aquél atacan y perjudican su integridad, le arrebatan sus elementos constitutivos que transportan a otros lugares… La erosión inducida es la fomentada por las actividades del hombre interfiriendo en el equilibrio normal entre la formación del suelo y su traslado.
Así, prácticas habituales como la quema de rastrojos han producido y producen impactos duraderos e irreversibles, como la destrucción de la materia orgánica y la microestructura del suelo, y la erosión y la pérdida de fertilidad en la mayor parte de los suelos;
La agricultura se convierte en una actividad favorecedora de la erosión de los suelos desde el momento que elimina o reduce la protección vegetal de los mismos y permite que éstos se mantengan desnudos por largos periodos de tiempo, en ocasiones coincidiendo con la máxima actividad de los agentes erosivos. Y por otra parte, el material erosionado contiene una particular riqueza frente al que queda. Contiene aquél 21 veces más materia orgánica, 2,7 veces más nitrogeno, 3,5 veces más fósforo asimilable y 19,3 veces más potasio intercambiable. La significación económica de estos datos no necesita de mayor comentario
En este apartado juega un papel muy importante la denominada agricultura marginal, que es aquella que se desenvuelve tanto sobre terrenos que no reunen las condiciones necesarias para el aprovechamiento agrícola como en aquéllos donde no se da la necesaria adecuación entre aptitud de los suelos y cultivos y técnicas agronómicas y de conservación.
Grandes superficies dedicadas a un solo cultivo debilitan a éste favoreciendo la aparición de plagas y resistencias, y por tanto el abuso de productos fitosanitarios. La explicación de este hecho reside en la introducción a gran escala de las llamadas “Variedades de alto rendimiento” (HYV = High Yield Varieties), que son realmente “Variedades de alta respuesta” para fertilizantes y las técnicas de cultivo extensivas (tratamientos fitosanitarios, mecanización, etc.). Así pues, se presenta una gran homogeneidad varietal con muchos cultivos, sobre todo en los que se emplea semilla híbrida (F1).
Esto puede traer como consecuencias:
- La alta dependencia económica de los países sin investigación propia respecto de los más desarrollados.
- La constante pérdida de ecotipos y poblaciones locales de muchas especies de cultivo (sobre todo de hortícolas), que genera la desaparición de futuras fuentes de resistencia a plagas, enfermedades y condiciones adversas.
- Y por último se da lugar a una importante pérdida de las cualidades nutritivas y organolépticas por la introducción de variedades muy aptas para el procesado industrial o el transporte, con gran resistencia mecánica y uniformidad, etc.
Pero la problemática del monocultivo no acaba aquí, sino que se extiende con el exceso de mecanización, que debido a sus características repercute en la conservación del suelo y el medio así como en la dependencia económica antes citada.
Esta situación no es la de Cuba donde existen adecuados programas de manejo de cultivos y de recuperación de suelos, sin embargo en ocasiones por indisciplina tecnológica o por falta de conocimientos puede haber grandes afectaciones, también se arrastran los efectos de la llamada Revolución Verde.
Pero la situación puede revertirse paulatinamente con el empeño y el esfuerzo común de todos, ingenieros, técnicos, campesinos y otros productores haciendo cumplir todo lo que está establecido al respecto y así evitar el agotamiento y la degradación de los suelos.

Acerca de dvuelta

Me llamo Daniel Rafael Vuelta Lorenzo, soy Ingeniero Agrónomo, Máster en Desarrollo Agrario Sostenible, poseo la categoría docente de profesor auxiliar, me desempeño como profesor de la carrera de Agronomía de la Facultad de Ciencias Agrícolas, fui el representante de la UO ante la Comisión Provincial de Plan Turquino hasta el año 2015. Actualmente me desempeño como presidente de la Cátedra Azucarera Älvaro Reynoso. Correo electrónico: dvuelta@uo.edu.cu
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