El suelo un recurso natural muy valioso

El suelo es el recurso natural más valioso de un país, calificado con acierto como el puente entre lo inanimado y lo vivo. En el suelo, podemos encontrar minerales, materia orgánica, sustancias vegetales, materiales meteorizados, agua, aire y miles de formas diferentes de vida entre los que se destacan microorganismos y los insectos. Estos elementos cumplen una función en el mantenimiento del suelo. Vale la pena señalar que las condiciones de suelo favorables para el desarrollo de un cultivo se alcanzan en un periodo de tiempo largo, aún cuando las condiciones de meteorización de las rocas sean las más favorables. Así, en el trópico húmedo bastan 200 años para que se forme el suelo. Pero el proceso de formación normalmente se conduce a un ritmo mucho más lento, de solo un centímetro cada 100-400 años, y se requieren de 3000 a 1200 años para que el suelo sea suficiente para constituirse como un terreno productivo, sin embargo, el fenómeno de la erosión puede destruir en breve tiempo lo que la naturaleza demora miles de años en formar. Este fenómeno se cataloga como una seria amenaza, no solo para el bienestar humano, sino para su propia existencia. Por lo que es necesario detener este proceso tan destructivo, específicamente en las montañas se manifiesta mucho la erosión por realizarse actividades agrícolas sin proteger el suelo, por ejemplo establecer cultivos a favor de la pendiente que favorece el arrastre y pérdida de la capa vegetal del suelo por efecto del viento o la lluvia.

Medidas de Protección y Conservación de suelos
• Siembra en contorno.
• Surcar perpendicular a la máxima pendiente.
• Utilizar barreras vivas.
• Utilizar tranques o barreras muertas (madera, piedra, sacos con arena, etc.).
• Laboreo mínimo y evitar las quemas de los residuos de cosecha.
• Uso de abono verdes.
• Utilización de compost, humus de lombriz y materia orgánica (estiércol, cachaza, residuos vegetales, entre otros).
• Policultivos.
• Rotación de cultivos.
• Utilizar las técnicas de riego más apropiadas al cultivo y a la zona.
• Mantener el suelo siempre con cobertura para evitar las pérdidas por volatilización.
• Evitar la compactación del área de cultivo
• Hacer enmiendas y terrazas donde se necesiten.
Y lo más importante no tener áreas vacias, es decir, que estén sin cultivar estando aptas para producir.

Acerca de dvuelta

Me llamo Daniel Rafael Vuelta Lorenzo, soy Ingeniero Agrónomo, Máster en Desarrollo Agrario Sostenible, poseo la categoría docente de profesor auxiliar, me desempeño como profesor de la carrera de Agronomía de la Facultad de Ciencias Agrícolas, fui el representante de la UO ante la Comisión Provincial de Plan Turquino hasta el año 2015. Actualmente me desempeño como presidente de la Cátedra Azucarera Älvaro Reynoso. Correo electrónico: dvuelta@uo.edu.cu
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